Comparsa Palomarense

La Comparsa Palomarense data de 1986, año en el que un grupo de gente decidió fundar La Palomarense después de haber desfilado en la Nit de l'Olla. Así nació la primera comparsa mora del Palomar.


Durante sus primeros años estaba formada por un numeroso grupo de gente con ganas de disfrutar de unas fiestas que comenzaban su camino. El verano siguiente decidieron mostrar a todos sus ilusiones realizando la primera Entrada de Moros y Cristianos. Desde entonces comenzaron a reunirse a ca Dora, aunque los días de fiestas ocupaban la cochera de Abel y Alejandro. Allí, en una de estas reuniones de principios de la década de los 90, decidieron confeccionarse el que sería el primer vestido oficial de La Palomarense: una chilaba blanca y azul de un estilo y forma que las generaciones venideras harían perdurar.


Poco después, los comparsistas tuvieron que trasladarse a otro local situado en una de las plazas más emblemáticas y festivas de la localidad, la plaza de la Virgen de los Desamparados. Allí, en el número 8 está la sede de la comparsa desde entonces.


Unos años después La Palomarense vivió una de las épocas más difíciles de su historia, ya que muchos componentes se dieron de baja y quedaron únicamente ocho. Ante esta situación decidieron no realizar la Entrada de Moros, aunque sí la Nit de l'Olla, que nunca ha dejado de celebrarse. En 1998 y con unos pocos componentes más, después de un almuerzo los palomarenses decidieron que las calles de la localidad volvieran a llenarse de música mora. Además, se confeccionaron el segundo vestido oficial de su historia que consistía en un traje azul con chaleco rojo y cinturón amarillo.


Con el siglo XXI La Palomarense se llenó de nuevas generaciones que aseguraban su continuidad. Fue en este momento cuando se confeccionó el tercer traje: una chilaba azul marino. Además, la comparsa se abrió a nuevas ideas y así nació la primera escuadra cristiana y se incorporaron nuevos actos a la agenda festera como la Diana y la procesión de la Sagrada Familia.


En el año 2011 celebró su 25 aniversario estrenando una nueva vestimenta basada en el color azul, diferente para la escuadra cristiana y para las escuadras moras. Desde entonces todos sus componentes trabajan todos los años para hacer las fiestas del Palomar más grandes y se esfuerzan para hacer de la Entrada un acto espectacular.


Además de disfrutar de las fiestas, todos los sábados cenan en su sede, que se ha convertido en punto de encuentro para todos sus componentes.